EL MARATÓNICO RECORRIDO POR LAS LETRAS DEL MTRO. HEBER QUIJANO

Trataba de generar emoción, emocionándome, y de esa manera quien estuviera en clase va a decir: mira esto que está diciendo, es interesante

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¿Por qué decidió estudiar Literatura?

Porque quería dedicarme al mundo editorial, sobre todo al mundo literario, soñaba con ser escritor. También me quería adentrar al ámbito de la escritura de manera profesional, pero en los medios, cosa que, de alguna manera, estoy haciendo, o he hecho en algún momento.

¿Cómo fue su formación académica? ¿Cómo fue la experiencia como estudiante de la Facultad de Humanidades?

Creo que lo que más significativo de mi época como estudiante; es que tenía que trabajar, cuando estaba estudiando, muchas de las cosas tenían que ser de una manera pragmática, porque tenía que trabajar en las tardes y los sábados, ya que mi papá estaba enfermo de Alzheimer, entonces no podía ir a las fiestas, no podía ir a las borracheras, no podía ir a los congresos, no podía hacer promoción de grilla, cosas así, porque estaba en la chamba. Atendía un negocio familiar, que se trataba de la venta de refacciones para autos, por lo cual, pues estaba en un mundo demasiado desconectado al mundo intelectual, y había unas cosas muy particulares que, aunque pudiera pensarme como un alto burgués, pues crecí en una colonia de interés social, que ya es muy vieja por lo tanto no lo parecía.

Estudié en escuelas públicas siempre, y dado que trabajaba, en el ámbito de los mecánicos y cosas así, era muy barrio, pa´ pronto era un mundo muy barrio, era muy alburero, en ese entonces no era bien visto, uno que fuera así, medio alto burgués, y por otro lado me decían que era niño Zara, y sumado que luego fuera tan prosaico, tan flor de barrio, dirían en mi colonia.

¿Cuál fue su aprendizaje más importante?

Pues, era muy chistoso, quienes tenían en su discurso una suerte de militancia activa con las clases menos favorecidas. Que en realidad tuvieran la mínima posibilidad de empatía, al menos de los que me tiraban candela, en ese entonces me decían “es que eres un niño fresa”, yo les decía bueno, vamos a echarnos unos albures  pues a ver quién es el niño fresa, o de plano ni siquiera platicaban con la señora de las quesadillas que estaba allá en la entrada, con el de los libros, con la de los tamales, por cierto, todavía me saludan,  tenían mucho más vínculo conmigo, quizá por mi forma de ser, más dicharachero, que con aquellos que pregonaban cercanía con ese estrato.

El Mtro. Heber con sus amigos en el Festival Cervantino

¿Qué docentes marcaron su época estudiantil?

¡Híjole!, más que marcarme, yo creo que hubo algunos que fueron más significativos, en términos de empatía y de relación personal, más que académico, como la Dra. Cynthia Araceli, el Dr. Beltrán, el Mtro. Florencia, la Dra. Rosario, este… ¿Quiénes más me dieron clase? Raquel, me llevaba muy bien con Raquel, con ellos, o sea, más bien entramos en una plática más empática, en términos de amistad. Era muy tranquilo académicamente, desde entonces me peleaba con Bajtín, bueno con la teoría, nunca he sido un buen lector de teoría, nunca he sido un buen lector de filosofía, y lo confieso. Probablemente se me nota, pero… ni modo.

¿Existen compañeros de su generación que actualmente sean docentes?

Claro, de mi generación está la Mtra. Evelin Polo, la Mtra. Carmen Rivero Quinto, la Mtra. Fabi Monetti, son los que recuerdo del área de Letras. Una generación abajo estaba David de la Torre, Juan Carlos Vásquez y Daniel Arzate; él estaba cerca de nuestra generación. Sabes, cuando yo era estudiante en primer semestre ¿quién estaba en el último año? La Mtra. Annesy Pérez, y un año arriba de mi generación estaba Sergio Ernesto Ríos, que es el director de GrafóGrafxs, Alonso Guzmán, que también fue mi compañero en la prepa 3, que es escritor de Toluca, Ceci Juárez, que también es escritora y locutora de Radio Mexiquense, y otro escritor que también convivía con él, por otros temas como el futbol que es Demian Marín, pero él era de la generación de la Mtra. Annesy.

¿Nos podría hablar un poco de su línea de investigación?

Pues mira, las cosas que he publicado en cuestiones académicas tienen que ver con temas de mitología, bueno, Julio, por cierto, pocos textos sobre Julio Cortázar, uno académico y uno de divulgación, tengo cosas de Literatura comparada, Poesía, particularmente en temas de violencia, temas que nunca me habían preocupado, son violencia  y cuerpo, de hecho, por ahí va el tema  del doctorado que acabo de empezar, y empecé con cosas que tenían que ver con ideologías, por ejemplo, mi primer artículo publicado,  es sobre un texto sobre un graffiti, un texto poemario de Julio Cortázar, sobre los graffitis, o utilizando los graffiti del mayo francés, que según yo mismo, en mi hipótesis, es que las paredes del mayo francés del 68,  respecto a los cuales, cita el poema de Julio Cortázar; se convierten en una plaza pública, política, también en cuanto a esta cuestión de la inversión social que se da en el carnaval según Bajtín, si no estoy mal, si Bajtín y el grotesco en el libro de François Rabelais, pero bueno, donde está publicado un montón de otras cosas más, sobre todo del imaginario, no estrictamente en términos académicos, sino en términos de divulgación, pues ahí muere la enfermedad, la música, y bueno, un montón de cosas.

¿Qué es lo que buscas lograr como docente?

Me interesa generar, bueno, esto lo he dicho en clase, creo que una de las mejores formas de hacer que cierta información quede en quien sea, en el público o en este caso por los estudiantes, parte de una cuestión que dicen los comunicólogos, es como un refrán y dice “sin emoción no hay conexión». Entonces, si no hay conexión, ya sea con el contenido o con quien está diciendo ese contenido, pues lo primero que va a suceder es que quien está observando esa exposición se va a olvidar, o incluso va a generar cierto bloqueo y si no hay conexión con quién te está dando la clase, pues vas a bloquearla, tu mente va a decir ay no, que flojera, no quiero saber nada, ya quiero que se acabe esta clase, y ya no quiero ver este a maestro fuera ¿no? Si el contenido  no genera una conexión, pues también lo vas a mandar a freír espárragos, entonces a mí lo que me funcionaba, sobre todo con mi experiencia en prepa, es que trataba de generar emoción, emocionándome, y de esa manera quien estuviera en clase va a decir: mira esto que está diciendo, es interesante, y esto no sé si lo dice la teoría o no, pero la experiencia empírica lo dice, de pronto una, dos o tres risas en la clase, pues hacen que las cosas se queden más en la memoria, lo malo es que, como te decía, pues yo soy muy dicharachero, o muy cotorro, pues hubo momentos en los que si me pasaba de cotorro y ya había padecido, oye, ya bájale, está bien que eches broma, pero luego si son excesivas las bromas, entonces mucho de mi afán de usar ese stand up justamente para esta cuestión de sin emoción no hay conexión. Me queda claro que estamos en una reconstrucción de muchas cosas, ¿no? en términos de juzgar privilegios, ideologías, lenguaje, de juzgar un montón de cosas que antes estaban dadas por hecho creo que con el paso del tiempo me he hecho cada vez menos standupero, probablemente porque estoy envejeciendo.

¿Hay algún autor, algún libro que haya marcado su vida?

Hay un montón, Nostalgia de la muerte de Villaurrutia; Queremos tanto a Glenda de Cortázar, El Aleph de Borges, La náusea y el muro de atrás, todos estos que te menciono son de la prepa. También están Pedro Páramo y El llano en llamas; El laberinto de la soledad; Poesía en movimiento. lo malo es que nada más tenía el tomo III; Los tres mosqueteros; me gusta también El evangelio según Jesucristo de Saramago.

¿Cómo fue que se introdujo al mundo de la Literatura?

Pues mi abuelo era traductor del inglés para Editorial Diana, tradujo a Jacques Stella, con La conquista espiritual de los mayas, si no me equivoco, entonces la casa de mi abuelo estaba llena de libros. Mi papá leía, mi mamá lee montones de novelas rosas, y selecciones Reader’s Digest, entonces mi papá, cuando yo tenía que aprender a leer, nos poníamos a leer los mitos griegos y ya, me regañaba, me daba de sapes, ya sabes, como decían los clásicos de baby boomers, dirían ustedes, y luego pues ya me dijo, pues lee este libro y ya empecé a leer Hombrecitos, que es como la otra cara de Mujercitas de la misma autora de Louisa May Alcott, y, tenemos una colección de libros rojos, los recuerdo todavía, dónde estaba Julio Verne, Tom Swyer, Los tres mosqueteros, El Conde de Montecristo , entonces los leía. Ya cuando entré a la secundaria empecé a tener más conciencia ideológica de lo que estaba leyendo y de lo que elegía leer. En la prepa, estaba en un grupo para masónico, en donde las lecturas estaban donde se debatía, había gente que cuando yo tenía 14 años, ellos ya estaban estudiando Filosofía, ya no era que quisiera leer Cien años de juventud en éxtasis, sino libros ya más literarios. estaba metido en éxtasis, así fue, bueno en la prepa, como todos me puse a escribir versitos a la novia en turno en prepa tres, por cierto, y los de mi salón hicimos una revista, una revista que estaba bastante chévere, se llamaba La mitad del infinito, ,una revista que hacíamos cada 15 días, una cosa así, con chismes, cine, música, cuento, y el otro editor de esa revista que es mi compadre, hoy por hoy, casi es mi dos,  ahí empezamos a hacerlo de medio súper acá, fue una buena época y publicamos en esta revista, por ejemplo, Alonso Guzmán creo, aquí estamos hablando del 99 ¡Wooow! eso sí me marcó mucho, porque me interesa mucho el ámbito editorial.

El Mtro. Heber Quijano en la presentación de su nuevo libro Eco de un ave que estalla

¿Cuál es el papel que tiene la Literatura en la sociedad?

Este es un tema de los que pongo en tela de juicio en mis materias, aunque la primera cuestión que tiene que ver con esto, es que la literatura es para entretenerse primero, nadie va a una librería y dice: oye, quiero el libro que me va a cambiar la percepción del sujeto dentro de la sociedad económica, cuyas relaciones de poder están manipuladas por la religión. Nadie llega a pedir un libro a ninguna librería así, era un libro de tal cosa o en realidad llega a ver qué encuentra, entonces, creo que la primera cuestión es: que los libros entretienen, divierten, son historias que nos gustan, que nos pueden tener algo que contaba el otro día, que todos necesitamos de pronto escuchar las historias de los demás o que escuchen nuestra historia, sólo que hay historias más entretenidas que otras; y las de la literatura tienen esa cuestión. No de entretenimiento sofisticado por los personajes, en general no en una escala decreciente o creciente, pues hay mejores personajes, hay mejores historias que otras, ya sea en el cine, en lo que nos platican o en un libro. Creo que la cuestión más importante de la literatura, o el papel que tiene la literatura, es que esas historias nos hagan sentir cosas que no podamos vivir de otra manera, ya sea que los árboles caminen como en el Señor de los Anillos o que un señor le pegue al piso y se abra un río, o de los campos de concentración, por ejemplo, de Primo Levi en la trilogía de Auschwitz.

Si tuviera una película ¿cómo la titularía?

¡Caray! No sé, sería muy aburrida, en primera instancia y en segunda, no sé, no, nunca lo he pensado, yo quería ser basquetbolista ¿sabes?

¿Qué pasó con ese sueño?

No sé, entrenaba en el Agustín Millán y todo, a mi equipo le ganó el equipo que después fue campeón estatal de Toluca, los del Turra, que después fueron cuarto, segundo a sexto lugar de los de mi generación, pero tenía la capacidad para entrar a ese equipo que llevaba trabajando seis años, entonces yo entrenaba en el Agustín Millán y tal, entré a la prepa y entre la novia, las fiestas y este grupo, para más objetivo, dejé de entrenar y ya se fue todo al carajo. La verdad es que no sé cómo llamaría la película, hay una película que se llama Diarios de básquetbol donde  actúa Leonardo DiCaprio,  está basada en una suerte de escritor, poeta maldito de Nueva York, que era un chavito de High school, que se drogaba como un grande, pero era muy bueno jugando básquetbol, entonces está basado en esa historia, podría ser algo semejante, sobre todo por lo del básquetbol, quedamos campeones en recoleto, maldito basquetbolista perfecto, más bien el básquetbol, no sé, Diarios de básquetbol o algo así.

Si tuvieras la oportunidad de volver al pasado y conocer a una personalidad, a una estrella, a alguna celebridad, ¿A quién escogerías?, Celebridad histórica, artística, deportiva, de la farándula ¿cuál de todas?

Me gustaría conocer a Michael Jordán, pero él está vivo. Me gustaría conocer a Winston Churchill, a Rimbaud, o quizá Hemingway por su vida personal, a Fouché, y a Napoleón Fluyes, era como el jefe de la policía, sobrevivió a la caída de los Reyes en la Revolución Francesa, cuando subió Napoleón, sobrevivió a la caída de Napoleón, sobrevivió a la subida de Napoleón y se mantuvo ahí. Entonces… era un cabronazo parar la grilla, a Napoleón, evidentemente, y… no sé, a Caraballo quizá no, no sé ¿sabes a quién? Un basquetbolista, Bill Russell o Wilson, de los que fueron los primeros negros en jugar en las ligas profesionales norteamericanas, me gustaría conocer, por ejemplo, a Ricardo el Finito López, es un boxeador que es un tipazo, a Carlos Fuentes, se ve que se la pasaba chévere, a Pedro Infante y ya.

¿Qué planes tiene para el futuro?

Quiero hacer el Doctorado, quiero terminar el Doctorado, quiero publicar los libros que tengo guardados en la gaveta, hay dos, uno que está en dictamen, y que lleva tres años en dictamen.

¿Podemos tener la exclusiva de esos libros?

Pues todavía no me han preguntado nada del que ya salió, por ejemplo, pero sí, claro que pueden tener exclusiva, entonces bueno, terminar el doctorado, publicar los libros atrasados, quiero correr un maratón, y ya, así como en corto, mediano plazo de aquí a no más de tres años, quiero hacer esas tres cosas.

¿Por qué el maratón?

¿Cómo decirlo? para hacer una re ingeniería de la disciplina de mi cuerpo porque no hago nada de ejercicio, yo era muy deportista, por un lado, por el otro, para conseguir, que mis hijos me vean hacer ejercicio y ellos lo hagan, porque un maratón es el equivalente  a un doctorado, y creo que es algo que uno tiene que hacer en su vida, correr un maratón, allá esquíe en nieve, ya surfeé mal, pero surfeé, ya estuve en playas nudistas, ya fui a Europa, ya fui a los países, bueno, no he ido a todos los países que quiero ir, pero ya viajé al extranjero, ya publiqué un libro, ya tengo dos hijos, dentro de esas cosas que creo que uno tiene que hacer, está correr un maratón.

¿Cuál sería su consejo para aquellos que deciden tomar el camino de la Literatura, y para los actuales alumnos que ya están en la Facultad de Humanidades?

¿Qué recomendaciones les daría? Se las he dicho en clase, que estudien más idiomas, que estudien pues además de un idioma más, que estudien dos o tres, que  no malgasten, no malbaraten su trabajo, en términos de corrección de estilo o que regalen sus textos o cosas así, y que se apoyen de otras áreas o herramientas; eso lo vemos mucho en una materia que doy que tiene que ver con eso, acercarse a la comunicación, acercarse a ser interactivos, investigar por sí solos, como se usa en la edición de audio, la edición de vídeo o cosas así, por ejemplo, en la materia que doy de edición les pido también que se enseñen en un poco de diseño, de maquetación de ventas, de distribución de finanzas, cosas así.

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